Patronal y sindicatos siguen distanciados por la reforma laboral aunque valoran la recuperación de empleo de octubre

Los datos de paro registrado del mes de octubre, publicados este miércoles por el Servicio Público de Empleo, señalan un descenso mensual del 0,02% del número de personas desempleadas, es decir, 734 menos que en septiembre.

Se trata de la primera vez en la historia en la que el paro disminuye en el mes de octubre, acumulando a su vez ocho meses consecutivos de bajada.

Esta recuperación de empleo se produce en pleno debate sobre la reforma laboral, que enfrenta a patronal y sindicatos, ahora más que nunca después de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, confirmara que llevara a cabo la derogación, pese a que los expertos no se ponen de acuerdo sobre las medidas a llevar a cabo.

Los datos dados a conocer este miércoles señalan que la cifra total de personas registradas como paradas a final de mes se sitúa en 3.257.068, lo que supone 568.975 menos que en octubre de 2020 (-14,87%), cuando aún se mantenían las restricciones económicas para tratar de controlar la pandemia.

La disminución del paro ha tenido lugar en prácticamente todos los sectores, con la excepción de la agricultura, donde se incrementa un 5,1%. Si lo desglosamos por sexo, el desempleo masculino aumenta un 0,22%, mientras que el femenino se reduce en un 0,19%.

En relación con el empleo, en términos desestacionalizados aumentan en 102.474 los afiliados a la Seguridad Social con respecto a septiembre, llegando a un total de 19.662.163 cotizantes, tras seis meses consecutivos de subida.

Sin descontar la estacionalidad, se registran 159.478 personas más que el mes anterior y 700.226 más que hace un año (un 3,7%), alcanzando la cifra absoluta de 19.690.590 cotizantes.

Los contratos registrados aumentan un 22% anual, incrementándose más la contratación indefinida (30,3%) que la temporal (21,1%). Aun así, en total, se han realizado 1.694.088 contratos temporales y 198.496 contratos indefinidos, suponiendo éstos últimos tan solo un 10,5% del total de contratos realizados.

De los indefinidos, un 57,2% fueron a tiempo completo y un 28,2% a tiempo parcial. En términos generales, solo 6 de cada 100 contratos fueron indefinidos a tiempo completo.

Por otro lado, las personas en ERTE vuelven a marcar un mínimo desde que comenzara la pandemia, registrando 190.718 a finales de octubre y reduciéndose en 48.512 personas respecto a septiembre.

Por su parte, el número de beneficiarios de prestaciones se redujo en septiembre un 27,8% respecto al mismo mes de 2020, situándose en 1.834.913 personas, mientras que la tasa de cobertura se situó en el 59,7%, 12,2 puntos porcentuales menos que en el año anterior.

LA REFORMA LABORAL AYUDA A LA RECUPERACIÓN

A nivel empresarial, los datos de octubre con 159.478 cotizantes más y 734 desempleados menos merecen una valoración positiva, aunque marcada por la incertidumbre e inseguridad que acompaña este proceso de recuperación.

Por tercer mes consecutivo se rompe la tendencia habitual de caída del empleo tras el paréntesis estival, lo que evidencia la importancia del proceso de vacunación para el levantamiento de las restricciones y con ello la progresiva vuelta a la normalidad.

Para Rosa Santos, directora de relaciones laborales de CEOE, los datos constatan cómo el marco vigente de relaciones laborales está favoreciendo que la recuperación económica sea especialmente intensiva en empleo, como ponían de manifiesto también las cifras de la EPA del tercer trimestre que se conocieron la semana pasada.

«Así, la reforma laboral de 2012 y los mecanismos coyunturales de acompañamiento de la pandemia, especialmente los ERTES COVID, inspirados en la apuesta de aquella por la flexibilidad interna, se han demostrado útiles para la preservación y el crecimiento del empleo».

Desde esta patronal se insiste en que el abordaje de la modernización del marco laboral debe ser fruto de un proceso de diálogo social sosegado, que responda a las necesidades de adaptabilidad de las empresas y de formación permanente de las personas trabajadoras.

Para Santos se trata de afrontar los desafíos de la digitalización y la ecologización de la economía, dos importantes transiciones que exigirán profundos cambios de los procesos productivos, de manera que se incremente la productividad del país, haciendo nuestra economía más competitiva y una recuperación más rápida y segura.

También apunta que sin perjuicio de que la afiliación ha crecido en el mes de octubre, no se puede ignorar que los últimos datos disponibles correspondientes al mes de septiembre evidencian el efecto tractor del sector público, continuando su tendencia creciente, con 217.388 cotizantes más que en septiembre de 2019, mientras que la afiliación en el sector privado en el mismo mes refleja una menor recuperación, con 9.728 personas menos que hace dos años, a las que habría que sumar 190.718 personas en ERTE.

Desde CEOE recuerdan que «a ello se une que el número de desempleados aún supera los 3,8 millones de personas si contabilizamos a los excluidos de las listas oficiales por estar realizando cursos de formación o ser demandantes de empleo con disponibilidad limitada o con demanda de empleo específica».

«Además, se mantienen 94.351 autónomos en cese de actividad y tenemos 30.846 empresas menos inscritas en la Seguridad Social que a finales de 2019».

Para Santos, «todos estos datos avalan que todavía queda camino por recorrer, especialmente en el sector privado, para alcanzar los niveles previos a la pandemia y la necesidad de cautela ante la incertidumbre futura y de seguridad, certeza y prudencia en las medidas de acompañamiento en la salida de la crisis para que la recuperación no se vea truncada».

A su juicio, el incremento de las cotizaciones sociales para sufragar las pensiones no sería una buena idea y lastraría la recuperación de las empresas.

En su opinión, «habría que evitar medidas tendentes a incrementar la presión de la tributación empresarial y a limitar la capacidad de adaptación de las empresas a los entornos globales y a las demandas que impone la digitalización y la ecologización, que podrían lastrar las decisiones empresariales e inversoras para impulsar la dinamización de la actividad económica y del empleo».

SINDICATOS PENDIENTES DE LA REFORMA LABORAL

En el lado sindical, desde UGT se insiste en que la recuperación solo será sólida si se acaba con la precariedad laboral. Para su secretario general Pepe Álvarez, el Gobierno debe cumplir con su compromiso: derogar la reforma laboral, restablecer la prevalencia del convenio de sector sobre el de empresa e impulsar una reforma de las políticas activas de empleo para que sean más eficaces y faciliten la reinserción de los desempleados y desempleadas.

Desde esta organización sindical se señala que los últimos datos del paro registrado son sin duda positivos, al reflejar una caída del paro por primera vez en un mes de octubre, aumentando simultáneamente el número de afiliados a la Seguridad Social. A pesar de ello, la situación económica y social de nuestro país presenta aún un amplio margen de mejora.

Para Álvarez, el hecho de que el empleo siga siendo generalmente precario recalca la necesidad de acometer las transformaciones necesarias para dar paso a un modelo laboral más justo y equilibrado, que sitúe la generación de empleo de calidad como uno de los principales motores para lograr un crecimiento sostenido a largo plazo.

«Solo lograremos una recuperación sólida y sostenible si introducimos cambios que acaben con la incertidumbre y precariedad radical que asola al conjunto de trabajadores y trabajadoras», afirma.

En su opinión, es absolutamente imprescindible que el Gobierno cumpla cuanto antes su compromiso de derogar la reforma laboral de 2012, que fue impuesta, unilateralmente, y no solo no sirvió para crear empleo, sino que además es la responsable de que éste sea más inestable, inseguro y peor remunerado.

Para Álvarez es necesario dar paso a un nuevo marco de relaciones laborales que revierta el abuso de la temporalidad y la imparcialidad involuntaria, a la par que recupere un marco de negociación colectiva más equilibrado.

«En este sentido, resulta esencial restablecer la prevalencia de los convenios sectoriales sobre los de empresa y la prórroga de la cobertura esencial de los convenios al término de su vigencia, esto es, recuperar la ultraactividad de los mismos», comenta.

Tambien desde UGT se insiste que para dar respuesta a la delicada situación en la que viven las personas desempleadas en nuestro país y, especialmente, los parados de larga duración, es necesario también acometer una reforma profunda del sistema de Políticas Activas de Empleo, toda vez que el actual funciona de forma deficiente.

Igualmente, indica, debe ser prioritario revertir los recortes sufridos por los Servicios Públicos de Empleo, dotándolos de los recursos humanos y materiales necesarios para que puedan desempeñar una labor eficaz en este ámbito.

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